
La Constitución (CE) de 1978 es producto de un pacto entre todas las fuerzas políticas, concebida para instaurar la democracia en España y construir un Estado social de Derecho, donde tanto las autoridades e instituciones como los particulares estuvieran sometidos al imperio de la ley, en el que la Constitución es la Ley Suprema.
La promulgación de la CE supuso la implantación de uno de los principios fundamentales del Estado, cual es el de igualdad entre las mujeres y los hombres y la no discriminación por razón de sexo (entre otras causales). Sin el principio de igualdad entre mujeres y hombres no podríamos hablar de democracia, porque sin las mujeres como sujeto político del Derecho, como mucho, sólo podría hablarse de androcracia, es decir, del poder de los hombres, por los hombres y para los hombres.
Siempre que se homenajea a la CE se habla de los llamados Padres de la Constitución, pero lo cierto es que también tuvo 27 Madres.
El haber contado con la inestimable aportación de estas 27 mujeres (6% de los constituyentes), se propició el avance hacia la democracia real y efectiva, que sigue sin consolidarse, porque los derechos de las mujeres siempre están bajo amenaza, como demuestra los elevados niveles de violencia que seguimos sufriendo las mujeres, así como por la menor participación en el ejercicio del poder político, social, económico y jurídico y el menor acceso al empleo.
Nuestro homenaje de hoy es para las Madres de la Constitución:
- Pilar Brabo
- Dolores Ibárruri
- Marta Mata
- Soledad Becerril
- Maria Dolors Calvet
- Carlota Bustelo
- Virtudes Castro
- Carmen García
- Victoria Armesto
- María Izquierdo
- Rosina Lajo
- Mercedes Moll
- Dolores Blanca Morenas
- Elena María Moreno
- Tellado Alfonso
- Nona Inés Vilariño
- María Teresa Revilla
- Palmira Pla
- Ana María Ruiz-Tagle
- Inmaculada Sabater
- Asunción Cruañes
- Gloria Begue
- María Belén Landáburu
- María Rubiés Tarradellas
- María Dolores Pelayo
- Juana Arce
- Amalia Miranzo Martínez
Le debemos a estas mujeres, de diversas ideologías, que en el art. 14 se reconozca al sexo como categoría jurídica y se protejan los derechos de las mujeres basados en el sexo.
45 años después de su vigencia, las mujeres tomamos acción política y defendemos nuestros derechos frente a todas las amenazas que debemos afrontar tanto por parte de los partidos de la otrora izquierda, como los de la derecha, que legislan en detrimento de nuestros derechos y ponen en peligro la categoría jurídica sexo, donde se construyen los derechos de las mujeres y las niñas.
No aceptamos que se cuestione qué es ser mujer. No aceptamos que desvirtúe el significado de la palabra mujer para incluir a los hombres que invocan tener una identidad femenina. Las mujeres somos las hembras de la especie humana.
Necesitamos al feminismo para seguir luchando por la preservación de los derechos de las mujeres y niñas, y por la misma democracia, porque lo que es bueno para mujeres es bueno para los hombres, y viceversa.

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