
El pasado 9 de junio se celebraron en España las elecciones al Parlamento Europeo, al que estaban llamados a las urnas casi 37,5 millones de votantes, de los cuales sólo ejercieron su derecho al voto el 49%, es decir, menos de la mitad. Ésta es la principal razón de todos los resultados de las elecciones: la abstención ganó por mayoría absoluta: el 51%.
En este artículo explico los efectos de la alta abstención y cómo resulta perjudicial para la democracia, para los partidos progresistas y los que aún no tienen representación en los Parlamentos. Igualmente, explico por qué favorece a los partidos mayoritarios y los de ideología de derechas. Y, en todo caso, por qué perjudica de forma sensible los derechos de las mujeres.
Tal y como está en panorama político, no tenemos representación feminista en el Parlamento Europeo, lo que supone un deterioro significativo de la calidad democrática de las instituciones europeas.
Como una de las madres del partido Feministas al Congreso, la jurista que construyó su marco jurídico y una de las directivas que hizo lo propio con el marco político, en mi calidad de Vicesecretaria General Segunda, me complace el discreto éxito en estas elecciones. Felicidades a militantes y votantes!
El artículo completo en Tribuna Feminista (13/06/24).


Deja un comentario