Genealogía feminista: la Convención de Seneca Falls

El inicio del movimiento feminista en EEUU

Hoy celebramos el 176 aniversario de la Convención de Seneca Falls, en la villa del mismo nombre en NY, EEUU.

La de Seneca Falls es considerada la primera convención sobre los derechos de las mujeres en EEUU, realizada del 19 de julio al 20 de julio de 1848. Evento histórico impulsado por Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott, quienes se conocieron en una convención mundial antiesclavista en Londres y compartieron su frustración por la falta de derechos de las mujeres. Este encuentro marcó el inicio de una lucha sistemática por la igualdad entre hombres y mujeres, que empezaba por el derecho al voto.

La Convención se cerró con la publicación de la Declaración de Seneca Falls, un texto basado en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos en la que denunciaban la exclusión de las mujeres en la vida política: no podían votar, ni presentarse a elecciones, ni ocupar cargos públicos, ni afiliarse a organizaciones políticas, ni asistir a reuniones políticas, ni disponer de su patrimonio ni ejercer ninguna actividad comercial, ni disponer de derechos sobre sus hijos e hijas. En suma, debían obedecer leyes que habían sido elaboradas sin tener en cuenta la participación de las mujeres. Y esto era una situación que iba en contra del deber de representación política: si estás obligada a cumplir las leyes, debes tener el derecho de participar en su elaboración.

Contexto y objetivos políticos

La Convención fue convocada para abordar el estudio de la condición jurídica y social de las mujeres y valorar su situación frente a los derechos sociales, civiles y religiosos de los que las mujeres estaban excluidas. Sin duda, pretendía dar lugar al nacimiento de un movimiento de reforma social y política de EEUU que tuviera en cuenta a las mujeres en igualdad de condiciones que a los hombres.

La Convención es considerada el texto fundacional del movimiento feminista en EEUU, y se considera el inicio de la Segunda Ola del Feminismo. La Primera Ola del Feminismo es la de la Ilustración, que se inició con la publicación de la Declaración de los Derechos de las Mujeres y la Ciudadana, de Olympe de Gouges (1791).

Las lideresas feministas se inspiraron en documentos fundamentales como la Declaración de Derechos de Virginia y la Declaración de Independencia de 1776, que proclamaban los derechos naturales e inalienables a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Stanton y Susan B. Anthony, otra destacada activista, comprendieron que la lucha por los derechos de las mujeres debía ser liderada por las propias mujeres, mediante la formación de asociaciones similares a las masculinas que dominaban la vida política y social de la época.

Formación de la Asociación Nacional pro sufragio de la mujer

En 1868, Stanton y Anthony fundaron la Asociación Nacional pro Sufragio de la Mujer (National Woman Suffrage Association, NWSA). Esta organización se centró en la reivindicación del derecho al voto para las mujeres, considerando que la participación política era esencial para lograr una igualdad plena con los hombres. Además, la NWSA estaba abierta a abordar cualquier problema social y laboral que afectara a las mujeres, mostrando un compromiso especial con las mujeres obreras.

Logro del Sufragio Femenino

El objetivo del sufragio femenino se alcanzó en 1920, cuando las mujeres estadounidenses finalmente obtuvieron el derecho al voto. De las mujeres que participaron en la convención de Seneca Falls, sólo Charlotte Woodward, que entonces tenía 19 años, vivió para ver las primeras elecciones presidenciales en las que las mujeres pudieron votar.

Principales Reivindicaciones de la Declaración de Seneca Falls

  1. Derecho al voto: la petición principal fue el derecho al voto para las mujeres, considerado fundamental para alcanzar la igualdad política y social.
  2. Acceso a la educación y a derechos laborales: reclamaban el acceso a la educación y a que las mujeres que entonces se estaban enrolando en la fuerza laboral de las industrias emergentes tuvieran derechos.
  3. Derechos de propiedad: defendían el derecho de las mujeres a poseer y controlar sus propiedades, que entonces por el matrimonio pasaban a manos de su marido.
  4. Participación en la vida pública: abogaban por la plena participación de las mujeres en todas las esferas de la vida pública y privada.

La Declaración de Seneca Falls marcó un hito en la lucha por los derechos de las mujeres, sentando las bases para futuras reivindicaciones y avances sociales. Su legado perdura como un símbolo de la resistencia y la determinación de las mujeres para alcanzar una sociedad más justa e igualitaria.

Todos los derechos que tenemos actualmente se los debemos a las mujeres que lucharon por conquistarlos, y estamos obligadas a preservarlos. Sin mujeres, no hay democracia.



Deja un comentario

ENLACES DE INTERÉS