Mujeres en la Conquista del Espacio

Por Sandra Moreno

El reciente hito de la empresa de turismo espacial Blue Origin marca un punto de inflexión en la historia de la exploración espacial. La primera misión tripulada exclusivamente por mujeres de la compañía aeroespacial fundada por Jeff Bezos representa un avance significativo hacia el avance de las mujeres en un campo tradicionalmente dominado por hombres.

A bordo de la cápsula New Shepard viajaron la científica espacial Aisha Bowe, la cantante Katy Perry, la periodista Gayle King, la astrofísica Amanda Nguyen, la piloto con licencia Lauren Sánchez —quien también pilotó parcialmente la nave— y la productora cinematográfica Kerianne Flynn. Todas ellas mujeres de sólida trayectoria, referentes en sus respectivos campos, que se suman al escaso pero significativo número de mujeres que han cruzado la atmósfera terrestre. Este logro, aunque celebrado como una novedad, se inscribe en una larga tradición de contribuciones femeninas a la conquista del espacio, invisibilizadas en la narrativa oficial, donde sólo se muestran los logros masculinos

La misión femenina de New Shepard es histórica, pero Valentina Tereshkova es la pionera

Cuando hablamos de misiones espaciales protagonizadas por mujeres, es imprescindible mirar hacia el 16 de junio de 1963 cuando Valentina Tereshkova se convirtió en la primera mujer en viajar al espacio, pilotando la nave Vostok 6. Durante tres días, completó 48 órbitas alrededor de la Tierra, marcando un hito histórico no sólo para la Unión Soviética, sino para toda la humanidad, convirtiéndose así en una leyenda viva de la aeronáutica. Y, lo que es más significativo, Tereshkova sigue siendo la única mujer en realizar una misión espacial en solitario, una hazaña que refleja su excepcional preparación y habilidad.

Seleccionada entre más de 400 aspirantes y cinco finalistas, su experiencia como paracaidista y su determinación para superar obstáculos jugó un papel clave en su elección. Su entrenamiento incluyó vuelos de ingravidez, ingeniería de naves espaciales, entrenamiento en aviones de combate MiG-15UTI , pruebas de aislamiento en centrifugador, teoría de cohetes y, sorprendentemente, 120 saltos en paracaídas. Este riguroso proceso culminó en noviembre de 1962, cuando fue nombrada subteniente de la Fuerza Aérea Soviética, al igual que sus otras compañeras de entrenamiento aeronáutico.

El éxito de Tereshkova no sólo consolidó su lugar en la historia como una pionera del espacio, sino que también puso de patente la importancia de la participación de las mujeres en la ciencia, la tecnología, la ingeniería, la industria militar y los avances en estos ámbitos. Pese a trabajar en un entorno masculinizado y extremadamente exigente, su inteligencia, determinación y preparación técnica fueron esenciales para que la humanidad alcanzara uno de sus mayores logros en la carrera aeronáutica.

La misión de Blue Origin y Valentina Tereshkova son prueba de que cuando las mujeres lideran y participan, la humanidad avanza, dentro y fuera de la Tierra.

El futuro de la exploración espacial debe ser equitativo

La misión de Blue Origin representa un paso más en el camino hacia la equidad en los trabajos de las STEM y la exploración espacial para las mujeres y hombres. La presencia de mujeres en todas las facetas de la astronáutica, desde la Ingeniería, las Matemáticas, Física y la programación, hasta el vuelo espacial, no sólo es una cuestión de justicia social, sino de aprovechamiento pleno del talento femenino.

Las mujeres aportan perspectivas, habilidades y enfoques que enriquecen cualquier empresa humana. En un campo como la exploración espacial, donde la innovación, la creatividad y la resolución de problemas son determinantes, la diversidad de pensamiento y enfoque no es un lujo, sino una necesidad. Necesitamos que las mujeres lleguen a todos los ámbitos de las ciencias, artes, deportes y demás disciplinas. Por ello resulta fundamental contar con mujeres lideresas en La Tierra y el espacio, que sean referentes de las niñas. Las mujeres y niñas no sólo podemos soñar con las estrellas, también las podemos conquistar.

La conquista del espacio siempre fue un gran paso para la humanidad, en el que las mujeres han hecho contribuciones tan importantes como las de los hombres, aunque sus méritos se hayan invisibilizado y aún no sean suficientemente reconocidos. Estas mujeres son orgullo del talento femenino.

Este artículo ha sido redactado con fuentes obtenidas de Blue Origin y Wikipedia, con fines meramente divulgativos. Los derechos de las fotos pertenecen a quienes legalmente corresponda.

Por Sandra Moreno, Jurista, Doctora en Derecho.



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